Usted y la Canción Mixteca de Michelle Remond, Miranda @mlocadelamaceta

Probablemente esta sea de las pocas referencias a un libro —y a su autor— carente de todo intento de objetividad por mi parte. Quizá, porque, aunque no conozco a la autora de este libro en persona, llevo un buen tiempo siguiéndola en redes sociales por bastante rato—sin tener la menor idea de que fuese escritora ni de que hubiese publicado libros; pero sintiendo al leerla una gran afinidad y un placer inusitado con cada tweet escrito. A pesar de que tengo cuentas de twitter de carácter literario que me gustan, esta cuenta podría decirse, está entre mis favoritas.

Pocos días antes del décimo aniversario de su blog, Miranda, como se hace llamar esta autora, publicó en su cuenta en twitter @mlocadelamaceta, un concurso con el cual podría obtenerse una taza de café y una copia de su libro. Sin dudarlo participé, pues ciertamente las bases del concurso me resultaban más que atrayentes: escoger de sus escritos publicados en su blog, el que más nos gustase.

Puesto que leer no me resulta ningún sacrificio, me dispuse a ello, leí —por bastante rato— y envié mi selección siguiendo las bases del concurso.

En poco tiempo ya tenía una copia del libro en mi buzón.

Debo decir, que ha sido una muy grata sorpresa leer Usted y la Canción Mixteca. Digo sorpresa, porque por el título, uno podría imaginarse cualquier cosa, desde una historia de amor al mejor estilo mexicano, hasta un libro de autoayuda.

¿cómo clasificar este libro?

Si lo busca por internet, lo encontrará como una recopilación de textos. Desde mi punto de vista, más que una recopilación de textos, es —como su propia autora se refiere— una bitácora, pues algunos de ellos han sido publicados en su blog.

Definitivamente para mí, es una bitácora, una bitácora de vida. Un extracto que muestra parte de una mujer, que se rebela, que busca —y consigue— en su interior la fortaleza para afrontar los cambios y el reto que implica migrar de un país latino a otro anglosajón. Una mujer que, decide, entre otras cosas, deslastrarse del “deber ser”, de las ideas preconcebidas sobre la mujer, que tienen muchas sociedades machistas y matriarcales.

Concuerdo con el autor del prólogo Antonio de Porcel, en que esta autora tiene un matiz de genialidad en sus escritos, porque ofrece cotidianidad y humanidad, pero con el arte de quien sabe hacer uso de los recursos literarios.

Seguramente al leerla, más de una mujer se verá identificada; y de seguro, algún hombre también se verá reflejado en los personajes que participan en sus múltiples anécdotas. En mi opinión, que no pretende ser la de una experta, eso es lo que envuelve en magia todo el libro de principio a fin.

Por otra parte, no es un libro empalagoso, con una visión netamente optimista del tipo “la vida es bella” aunque la lavadora desborde espuma y la pelusa invada todo espacio posible de contener cualquier cosa. A través de toda la narración, esta autora se muestra como lo que es, humana, con emociones, miedos, contradicciones y ocurrencias. Puede ser cariñosa y conmover, o puede hacer reír y—de forma inconsciente— que uno desee taparle con cinta adhesiva la boca y hasta los ojos, a unos cuantos personajes de esos que nos topamos en la vida cotidiana, aun cuando todavía no hayamos migrado.

Es un libro fácil de leer, pero no de digerir, no al menos para quien tenga una mente analítica y no lea solo por leer.

Y es que, en muchos de sus diálogos internos, esta autora puede enfrentar al lector a reflexionar en torno a temas como: la visión de la mujer ante la sociedad, la maternidad, posiciones internas del yo, la aceptación de las diferencias, el manejo del miedo, la tolerancia a la frustración, la resiliencia, la recursividad, los círculos de confort, los debería y el derecho a la equivocación, entre otros. En fin, es una invitación a replantearse muchos aspectos en nuestras vidas.

Como dije al inicio, esta no es una referencia objetiva y aunque no me gusta hacer spoilers hablando con mucho detalle del contenido de los libros que referencio, en esta oportunidad me tomaré la licencia de comentar los relatos que más me gustaron y algunas frases que deja colar la autora que, para mí, tienen mucho significado.

Los relatos que más me gustaron:

De madurez y lluvia roja

Mucho susto en conocerla

De horas y mayo en el año en que cumplí diez

Sobre cicatrices

De secretos

 

Las frases:

“Al deber ser, le falta una opción: Ninguna de las anteriores”.

“… la madurez no está en hacer sino en dar”.

“si escribir o morir, elijo seguir intentando”.

“Tú di que sí: de todos modos, escribirás descalza”

Podría seguir citando frases, pero decidí que es mejor que cada quien descubra las suyas, yo me guardaré para mí otras que también me gustaron.

Puesto que la autora tiene gran dominio de la narrativa, hace uso de muchos términos que son destacables. El mío en esta oportunidad ha sido “Ajonjocú”.

Y es que, sin pretenderlo, este término me hizo evocar un recuerdo —no tan reciente y que creía perdido— de un momento que compartí con alguien, donde presa de los nervios y la excitación pronuncié la palabreja “Ajonjolibre” —amigo lector, no la busque en el diccionario porque, de hecho, no existe—, lo que derivó, por supuesto, en un concierto de carcajadas. Es de los pocos recuerdos verdaderamente felices, junto a esta persona que puedo atesorar; gracias a Miranda, Loca de la Maceta, por brindarme, aparte de su libro, con un obsequio tan bonito.

Finalmente, para quien no conozca la Canción Mixteca, decir que pertenece a José López Alavez, aquí parte de su letra:

“Que lejos estoy del suelo donde he nacido

Inmensa nostalgia invade mi pensamiento

Y al verme tan solo y triste, cual hoja al viento

Quisiera llorar, quisiera morir, de sentimiento

¡Oh tierra del sol!

Suspiro por verte…”

Esta pieza ha sido interpretada por varios artistas, entre ellos: Lola Beltrán, Lucha Villa, Mariachi Vargas, Antonio Aguilar, Miguel Aceves Mejía Y la soprano Patricia Trujano, entre otros. Asimismo, parte de esta pieza fue incluida en la película Un Paseo por las Nubes, una vez que Paul (Keanu Reeve), regresa a san Francisco con su esposa.

Por supuesto no podía dejar de compartir la Canción Mixteca, en una versión muy particular de la soprano Patricia Trujano, a dos idiomas.

 

Por Lehna Valduciel

Amante de los libros, aprendiz de la vida. La escritura es mi motivación, el buen café mi pequeña debilidad. Escribo historias y cuento sentimientos. Vivo la vida a vuelaplumas y adoro los detalles que despiertan mi curiosidad. Escritora, bruja adorable y devoralibros.

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